LA DIGUE: UNO DE LOS ULTIMOS PARAISOS EN LA TIERRA

Escrito por zimaviajes 16-01-2010 en General. Comentarios (0)

La Digue es una isla asombrosamente hermosa, por su mar azul y su clima espectacular, siendo sus rocas de granito negro y arena blanca las características que la hacen resaltar sobre las demás. Allí se encuentra la playa de Anse Source D´Argent, considerada como una de las más bellas y paradisiacas de todo el planeta.

 

 

 

Para llegar a esta idílica isla debemos dirigirnos hacia las Islas Seychelles, concretamente a la isla de Mahe, la capital, y desde ésta coger un ferry que nos lleva directos a la isla de Praslin, escala necesaria desde la cual llegamos a la Digue. Para acceder a Anse Source D´Argent debemos recorrer un camino rodeado de bellas plantaciones de cocoteros y vainilla, con casas que aún mantienen el aire colonial de hace siglos. El transporte mediante bicicletas o carro tirado por bueyes por el interior de la isla se hace especialmente aconsejable y es una gran oportunidad de disfrutar de cada rincón de la isla.

 

 

 

También debe visitarse la colonia de tortugas gigantes que habitan la isla, las segundas más grandes tras las de Galápagos, llegando a medir en algunos casos hasta 150 cm. Ver cómo se mueven estas criaturas y poderlas alimentar con hojas frescas es una experiencia realmente increible.

 

Pasear por La Digue, supone que a uno le invada la sensación de que el tiempo transcurre por aquí increiblemente lento y pausado, haciéndonos olvidar el estres diario y haciéndonos sentir que nos hallamos en uno de los últimos paraisos de la tierra.

 

 

Entre árboles de Takamaka y enormes rocas de granito, se llega a la playa de Anse Source D´Argent donde, sorprendentemente, uno se encuentra con una escasa masificación, pese a su fama mundial, lo que sin duda engrandece la magia que este lugar desprende, elevándolo a algo casi mágico.

 

 

El arrecife de coral que se encuentra a pocos metros de la arena, le permite a uno disfrutar de un snorkel fabuloso y con suerte la posibilidad de avistar alguna tortuga marina.

 

 

 

Un servidor ha tenido la fortuna de poder estar en este paraiso y, pese a mi espíritu de conocer lugares nuevos y espectaculares, de veras os digo que es un sitio donde espero regresar algún día.