UN SAFARI NOCTURNO POR LA RESERVA DE PUMBA

Escrito por zimaviajes 09-04-2011 en General. Comentarios (0)

 

Nuestro safari por la reserva de Pumba (Sudáfrica) comenzaba a las 4 de la tarde con unos zumos y refrescos de bienvenida y una breve explicación sobre la reserva en el salón del lodge.

 

  

Poco después, ya a bordo de nuestro land rover abierto, y tras acceder a la reserva y recorrer algunos kilómetros de pistas de tierra y abundante vegetación, pudimos contemplar a escasos metros de distancia un enorme búfalo pastar tranquilamente ajeno a nuestro vehículo y a los murmullos de admiración y fotos que aprovechamos para sacar.

 

La buena climatología nos favorecía esta vez desde el principio del safari y pronto pudimos avistar también varios grupos de ñus y cebras.

 

 

Transcurrida media hora aproximadamente las estrechas sendas dieron paso a una gran llanura de extraordinaria belleza. Nos adentrábamos en el territorio de los grandes felinos y comenzaban las emociones fuertes !!!

 

 

No tardamos mucho tiempo en avistar una manada formada por 2 leones y 7 leonas que descansaban apaciblemente sobre la savanah y se cobijaban del calor tras unos arbustos. Al aproximarse nuestro vehículo, varias crías se incorporaron y comenzaron a acercarse con actitud desafiante y emitiendo leves rugidos de cierto malestar por nuestra presencia. Nuestro guía, observando que se encontraban apenas a unos metros se mostró agil al arrancar el motor del coche y enfrentárlo a los felinos para disuadirles de su avance. Hay que vivir el momento para poder describir la sensación de tener tan cerca a estos depredadores y no dejarse llevar por ataques de pánico !!!

 

 

 

El safari estaba resultando ciertamente gratificante pues estaba resultando muy fácil poder observar cada especie pues se localizaban bastante cerca de las pistas que seguía nuestro ranger. Así, pudimos cruzarnos con un denso grupo de impalas que brincaban animosos por la pradera, así como varias jirafas pasar elegantemente por delante nuestro.

 

Cuando descendíamos por una pendiente pronunciada, pudimos divisar en la lejanía una enorme mancha gris en medio del camino que obstaculizaba nuestro avance. Se trataba de un enorme rinoceronte que bebía junto a una charca al lado de la pista. Con parsimonia y tranquilidad, fue apartándose paulatinamente mientras observábamos impresionados su imponente presencia apenas a 2 metros del land rover !!!

 

 

 

 

Cuando nos aproximábamos al Water Lodge, uno de los alojamientos más exclusivos y con mayor encanto de la reserva por hallarse junto a un bonito lago, avistamos a un nutrido grupo de elefantes jugar y alimentarse entorno a varias charchas cercanas.

 

 

 

Eran alrededor de las 6:30 cuando fuimos sorprendidos gratamente por una deliciosa cena africana alrededor del fuego de la boma. Excelente la carne asada que nos sirvieron y muy sabroso el vino tinto local que la acompañó.

 

 

Pero el momento ansiado y que nos habia conducido a esta reserva estaba todavía por llegar: un safari nocturno para observar a los leones y leonas cazar !!! Así, con la noche ya cerrada y una ligera brisa fresca que azotaba nuestro rostro al arrancar el vehículo nos dispusimos a vivir una de nuestras experiencias más increibles que nos brindó el contintente africano. Apenas habían transcurrido unos veinte minutos y de habernos cruzado con algún antílope y jabalí desorientado, los faros potentes del vehículo divisaron en medio del camino a una leona sentada que observaba con atención la silueta que se le aproximaba. Al momento, dos leonas aparecieron de la espesura de la noche para unirse y cerrarnos definitivamente el paso.

 

 

Tras varios flashes con los faros para disuadirlas, se incorporó la leona que estaba sentada y se unió a las otras dos tratando de acercarse de forma intimidatoria al vehículo, una rápida maniobra de nuestro ranger con el foco que mantenía en su mano derecha les hizo retroceder y alejarse en la oscuridad de la noche.

 

Sin embargo, el momento de mayor tensión tuvo lugar cuando, ya a las puertas de la reserva que dan acceso al otro lado, el guía se tuvo que bajar del coche para abrir las puertas de misma y un servidor, sin dudarlo dos veces, se puso a hacer ráfagas de luz con el potente foco para asustar a los leones y leonas que aguardaban escondidos en las sombras dispuestos a atacar al menor atisbo. Increíble momento el poder ser parte de la acción y a fin de ahuyentar a los leones !!!

 

 

Con el susto todavía en el cuerpo y la adrenalina en máximos, finalmente alcanzábamos el punto de salida de la reserva con la sensación de haber vivido una experiencia verdaderamente única y difícil de relatar.